
Tal vez no es añoranza, tal vez es simple melancolía. Siento ganas de vivir, pero la comodidad de sentirme encerrada en mi propia mente me seduce sin ninguna explicación.
Tal vez mis ganas de pertenecer a este lugar chocan con mis ganas de pertenecer a algún otro. Tal vez me gusta sentirme miserable y esperar por un rescate mágico.
Tal vez son sólo ganas de conformarme con simpleza, y tal vez por eso por fin mi mente me da paz. Es irónico, siento alivio al preocuparme por aquello que no me importa, y dejar lo que realmente me preocupa, descuidado.
Me sobrepasa la presión de las obligaciones, y en cuanto puedo liberarme me siento encrucijadamente atrapada, encerrada, sin salida, sin opciones. Me quedo esperando a mis sueños de grandeza que están por venir. Me asusto de un futuro cercano y me reconforto en uno lejano.
La seguridad me queda grande y la incertidumbre chica. Estoy atrapada en el medio de dos abismos que me cierran y abren puertas imaginarias todo el tiempo.
Y pienso, tal vez no es que me sienta sola, de hecho tal vez ni siquiera esté sola. Tal vez, solo tal vez, es una simple ilusión que me invento para no sentirme incómoda en mi propia incomodidad. Tal vez, y solo tal vez, realmente sí esté sola, y soy yo misma jugando con mi mente.

Es muy caótico, siento que narra la manera en que la mente juega con uno... Me genera esa impresión. Creo que la soledad muchas veces es ilusión, y que hasta a veces la realidad incluso llega a ser ilusión. Muchas gracias por pasar por mi blog; un gran saludo.
ResponderEliminarEsos juegos que uno se inventa, esas reglas prefabricadas que uno quiere romper...
ResponderEliminar¿Estamos realmente solos? Yo creo que el ser humano está destinado a encontrarse en su propio abismo... No estamos más conectados el uno con el otro que a través de lo sensorial ¿Eso alcanza?
A la vez, me atrevo a decir, que en la lucha por dejar de estar solo se está más solo que nunca.
La Maga